De predicciones a realidades
26 diciembre, 2011
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La industria turística cubana concluirá 2011 con 2,7 millones de vacacionistas atendidos en la isla, 8,2 por ciento más que en 2010, según un informe presentado al Parlamento por el ministro del ramo, Manuel Marrero, este fin de semana…
La industria turística cubana concluirá 2011 con 2,7 millones de vacacionistas atendidos en la isla, 8,2 por ciento más que en 2010, según un informe presentado al Parlamento por el ministro del ramo, Manuel Marrero, este fin de semana.
Ese volumen de visitantes es una cifra nunca antes alcanzada por Cuba, dijo funcionario a los diputados en su reporte, con lo cual se concretan predicciones hechas por arecoa.com en su sección de Opinión, hace más de una semana. También el Titular destacó el aumento de los ingresos –lamentablemente sin precisar cuantía-, y anunció que el miércoles 28 llegarán a un millón de canadienses, por primera vez en la historia del turismo internacional en este territorio.
Poco a poco, en menos de una década, Cuba se ha convertido en el tercer destino del Caribe insular, pese a no contar con 50 por ciento del mercado emisor a la región: Estados Unidos, que mantiene un bloqueo contra La Habana hace medio siglo. Esta ínsula es entonces el único país del mundo, adonde los ciudadanos estadounidenses tienen prohibido viajar por las regulaciones de su propio gobierno. Entre las prioridades citadas por Marrero aparecen la necesidad de aumentarla competitividad, lo cual- en su opinión- representa uno de los retos actuales; y el interés por diversificar las ofertas hoteleras y extrahoteleras.
También exhortó a «elevar la calidad integral ofreciendo lo mejor de la cultura, historia y tradiciones, con la alegría y hospitalidad con que nuestro pueblo acoge a todos los que nos visitan». Las autoridades del sector prevén para 2012 recibir a 2,9 millones de turistas, para lo que esperan centrarse en la «planeación turística, con la implementación del Plan de Desarrollo Integral y programas a corto y mediano plazos, que incluyen la reanimación y revitalización de las instalaciones existentes, la evolución de los productos y el reordenamiento territorial de los polos turísticos.
Luego de la caída de la industria azucarera, que llegó a ser el principal rubro productivo doméstico, el turismo se convirtió en una de las principales fuentes de divisas para la maltrecha economía cubana, sacudida por una grave crisis de liquidez. El gobierno cubano, que impulsa un programa de más de 300 reformas para revitalizarla economía, considera al giro del ocio como prioritario en la meta de captar divisas para desarrollar al país.















