Enredados
6 junio, 2011
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Lo que inicio como una propuesta bien aceptada por la gran mayoría, se ha convertido en un lastre para la promoción turística de México. El que «arrebataran» a Acapulco el Tianguis Turístico, es hoy el gran obstáculo, para tener una nueva sede, que este preparando todos los detalles, para dar nueva vida a un evento turístico que venia a menos conforme pasaron los años…
Lo que inicio como una propuesta bien aceptada por la gran mayoría, se ha convertido en un lastre para la promoción turística de México. El que «arrebataran» a Acapulco el Tianguis Turístico, es hoy el gran obstáculo, para tener una nueva sede, que este preparando todos los detalles, para dar nueva vida a un evento turístico que venia a menos conforme pasaron los años.
La controversia constitucional que han interpuesto desde el municipio de Acapulco, ha puesto freno a que la SECTUR continué el proceso de elección de la nueva sede, entiendo que no estén felices, por el cambio de sede, pero una visión egoísta no ayuda a nadie. Tal parece que los acapulqueños dicen si no soy yo ninguno.
Lo importante de un evento turístico nacional, es encontrar los objetivos comunes, el turismo no es exclusivo de un solo estado en México, que es rico en opciones. Desde Baja California al noroeste, hasta la Península de Yucatán al sureste.
Ha llegado el momento de negociar, por lo pronto el gobierno federal ha dicho que no hay ninguna razón jurídica que evite que realicen el tianguis fuera de Acapulco. Pero la confrontación no llevara a nada.
Los grandes políticos son quienes hacen los grandes acuerdos, y en este caso le queda al presidente Calderón y a su equipo, buscar una salida en la que todo México se beneficie, y a los guerrerenses, aprovechar el tianguis, en donde sea que sea, para mostrarle al mundo el gran destino turístico que es.
La verdad uno pensaría que la lucha férrea, virulenta y hasta caprichos con la que defiende el Tianguis Manuel Añorve presidente municipal de Acapulco, es porque le quitan un sustento, una derrama económica sin la cual el destino se hundiría, pero los numeros dicen otra cosa.
Las cifras de la Sectur marcan que la pasada edición representó 16 mil 413 cuartos ocupados, es decir, 0.63 por ciento del total de la ocupación anual de Acapulco, y que la derrama económica fue de 76.4 millones de pesos y no los 200 que reclama Añorve.















