Gastronomía por cuenta propia
31 mayo, 2011
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Con la reciente política cubana de ampliar el trabajo en el sector no estatal, como una alternativa más de empleo, entonces hemos asistido a una profusión de iniciativas, con énfasis en el tema gastronómico…
Con la reciente política cubana de ampliar el trabajo en el sector no estatal, como una alternativa más de empleo, entonces hemos asistido a una profusión de iniciativas, con énfasis en el tema gastronómico.
Dado el visto bueno gubernamental, los llamados trabajadores por cuenta propia han dado riendas sueltas a sus ideas con propuestas alternativas y en muchos casos muy competitivas.
Restaurantes y cafeterías, por ejemplo, han surgido por doquier y han ido copando espacios por todo el país, aunque con gran concentración en la capital, como es lógico, entre otras causas, por la mayor afluencia de población con más nivel adquisitivo y el creciente arribo de viajeros internacionales.
Preferida por nacionales y foráneos, esta red gastronómica paralela a la oficial exhibe un grupo de bondades: menú variados y de calidad, buenos precios, lugares bien concebidos y en sitios de ubicación privilegiada; además de una empleomanía libremente contratada que se esmera por complacer y por lograr la repitencia de los clientes.
Algunos de estos negocios quedarán en el camino cuando los costos le pasen la cuenta a sus dueños; pero existe un grupo de ellos bien ideados, que se mantendrán, a pesar de los impuestos, los inspectores y la complicada coyuntura económica doméstica.
Las populares Paladares, nombre por el cual son más conocidas, han pasado a ser parte de la oferta del panorama antillano, algunas en la vecindad de afamados hoteles y de concurridas vías de comunicación, ya con una clientela que crece por la satisfacción de sus gustos, incluidos los mariscos, con precios prohibitivos en la red turística.
Existen casos de restaurantes dirigidos por profesionales del giro del ocio que emigraron hacia el sector no estatal y están dando la talla en sus propios negocios. También otros rescataron hoy en día las ofertas gastronómicas de sus abuelos, que en los años 60 del pasado siglo, tuvieron entonces que decir adiós a tales opciones.
Esta competencia no es desleal y sí resulta vital para movilizar el ramo, concentrado en un alto por ciento en la estructura hotelera y extrahotelera.















